Limpieza de protectores dentales

Los protectores dentales o férulas de descarga son un complemento muy práctico de cara a la salud de nuestros dientes. Ya hemos hablado sobre las férulas de descarga pero la limpieza de los protectores dentales merece una mención especial.

Estos protectores se suelen usar por la noche para evitar el bruxismo o rechinar de dientes y por la mañana tienen que limpiarse después de pasar toda la noche en la boca.

La limpieza más elemental es mediante un chorro de agua, eliminando la saliva que se haya quedado en el aparato. No obstante es muy recomendable hacer una limpieza más eficaz usando pasta de dientes, dando un cepillado a la férula de descarga, prestando especial atención a la parte interior de la misma, que es la que queda más sucia.

De todos modos es muy recomendable dar una limpieza más severa, al menos una vez a la semana. No hay que olvidar que la férula estará en la boca del sujeto muchas horas al día y hay que evitar la acumulación de bacterias, virus u otros agentes patógenos que se podrían trasladar en la férula de descarga.

Ferula de descarga

Para la limpieza de los protectores dentales son muy recomendables las pastillas de oxígeno activo. Estas pastillas suelen venderse para la limpieza de prótesis dentales – dentaduras postizas – pero también son idóneas para las férulas de descarga.

Estas pastillas de limpieza son efervescentes y vienen en un envase individual para una mayor protección.

Las pastillas se vierten sobre un vaso con agua. Luego se deja la férula en dicho vaso, durante algunos minutos. Terminada la limpieza se deben enjuagar con agua.

Tras la limpieza de la férula de descarga con oxígeno activo se nota mucho más fresca y la sensación de higiene y limpieza muestra hasta qué punto es necesaria la limpieza de los protectores dentales que se usan durante la noche.

Férulas de descarga

Imagen Férula de descarga para combatir el bruxismo

El problema comunmente conocido como el “rechinamiento de dientes” afecta a entre un 10% y un 20% de la población. Técnicamente es conocido como bruxismo y se puede producir nocturna o diurnamente.

Si se trata de un problema nocturno normalmente nos costará bastante detectar el problema puesto que lo haremos de forma involuntaria y habitualmente será nuestro compañero en la cama si le molesta el ruido o el propio dentista el que nos alertará si ve deterioros en el esmalte dental.

Estas férulas deben estar construidas ortopédicamente por un protésico dental especializado y tienen la finalidad de colocar la mandíbula en el sitio correcto para que no exista oclusión entre los dientes; esto es, que no se produzca colisión indebida de los dientes en estado de reposo.

Este problema de bruxismo o rechinamiento de dientes afectará siempre de alguna manera a la musculatura facial, a los propios dientes, a las articulaciones mandibulares y al periodonto (las encías). Lo normal es que afecte sobre todo a uno de los elementos en concreto en su mayoría, aunque siempre desgastará en menor medida al resto.

La férula está fabricada en materiales plásticos y resinas acrílicas y siempre suelen ser blandos para así relajar la tensión muscular que produce el bruxismo.

Los pacientes que tengan actualmente una ortodoncia no podrán disponer de estos dispositivos puesto que son incompatibles, pero de todas maneras hay estudios que dicen que en los periodos en los que se tiene una ortodoncia colocada, el bruxismo disminuye muy considerablemente.